Egipto notificó más de 1,2 millones de consultas por mordeduras y arañazos de animales entre enero y septiembre de 2025. Las mayores concentraciones de casos se registraron en las gobernaciones de El Cairo, Giza y Beheira. Este incremento se vincula principalmente con la elevada densidad poblacional, el crecimiento urbano sostenido y el aumento de animales en situación de calle. Con cifras anuales que superan el millón de episodios, el país se ubica entre los escenarios con mayor riesgo potencial de rabia humana.